La transparencia en los programas de compensaciones

Un buen programa de compensaciones puede estar atado a una l?gica de juego. A esto se lo llama ?gamification?. Cuando un plan de compensaciones est? gamificado, su l?dica atrae, motiva y genera m?s engagement en los usuarios.
En general, si los objetivos est?n bien fijados, existe una buena recompensa y todo esto est? bien comunicado internamente, el programa puede funcionar bien. Pero, a veces, igualmente surgen algunas trabas a las que se puede enfrentar.

Trabas para un programa de compensaciones.

1- Falta de claridad.
?Qu? sucede cuando las reglas de un juego no son claras? En general, nos encontraremos con una tasa de abandono mucho mayor a la de cualquier otro juego, incluso aunque su mecanismo sea mejor o la recompensa m?s atractiva. Es decir que, no importa qu? tan bien hayamos dise?ado el juego, si no lo comunicamos de manera correcta, perderemos jugadores. Y no solo eso, sino que nos arriesgamos tambi?n a producir un efecto contrario, una cierta sensaci?n negativa que en muchos casos podremos relacionar con sentimientos de injusticia o frustraci?n. Todo lo contrario al efecto que estamos buscando en nuestros empleados.

2- Falta de transparencia.
Cuando los jefes no tienen claro el sistema de recompensas, muchas veces pueden obstaculizar o nublar el programa. Aqu? entra en juego por ejemplo el?Efecto Pigmali?n.?Aquella teor?a por la que un jefe puede influenciar en el comportamiento de un empleado, simplemente por una mala creencia que el primero tiene del segundo con respecto a su accionar. Si lo aplicamos al sistema de recompensas:

  • ?Existe un prejuicio original del superior.
  • El superior est? esperando que el empleado haga trampa con el objetivo de conseguir la recompensa.
  • El jefe dise?a obst?culos dentro del sistema para evitar el pago de la recompensa. Planifica objetivos muy altos o no brinda transparencia en el plan ni en sus resultados.
  • El empleado percibe la mala intenci?n original del superior e intenta burlar al sistema.
  • El jefe identifica la burla en el sistema y alimenta su prejuicio original, convirti?ndose as? toda la din?mica en un c?rculo vicioso.

Es en las ?reas de recursos humanos, cultura y comunicaci?n interna en las que radica la responsabilidad para eludir estas dos trabas dentro de un programa de compensaciones. Siempre que exista una auditor?a general del programa, feedback multidireccional y actualizaciones constantes, podremos garantizar un mejor funcionamiento.